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¿Qué
soñamos los adultos mayores?
Hace una semana, se produjo
el acto cívico más importante del año.
Una renovación del Poder
Ejecutivo, y la renovación parcial del Poder Legislativo.
Justamente, de quienes algunos millones de ciudadanos dependemos
angustiosamente.
¿Cuál es nuestro sueño?
Veamos:
- Que por fin se paguen todos
los ajustes pendientes de los haberes jubilatorios, muchos
de ellos con sentencia judicial firme.
- Que se apruebe una nueva
ley de jubilación anticipada, para dar cabida a todos los
desocupados que tienen 30 años o más de aportes,
y 55 de edad las mujeres y 60 los hombres, y que están negados
de conseguir trabajo.
- Que definitivamente se
determine un sistema de ajuste automático para la movilidad
de los haberes, tal como exige la Constitución Nacional.
- Que los empresarios tomen
conciencia que no pueden seguir excluyendo y discriminando
por su edad a los mayores de 45 años, mientras sigan
siendo idóneos y competentes para realizar actividades laborales.
- Que el Congreso Nacional
instrumente una ley que prohíba la discriminación por edad
en los avisos de demanda laboral, y -tal como es en EE.
UU.- no se pidan datos como fecha de nacimiento, edad, sexo
o fotos, en los formularios de solicitud de empleo, ya sean
impresos o vía web, o en los curriculum vitae. De esta manera,
se evitaría el sentimiento degradante e indigno de sentirse
excluído cuando aún el adulto mayor tiene mucho para ofrecer,
para producir, para capacitar y para acompañar.
- Que se instale en la sociedad,
definitivamente, la necesidad de una reforma previsional
integral y profunda. La ley 24.241 y sus 769 normas modificatorias
son un dislate total. La jubilación debe ser exclusivamente
responsabilidad del Estado y de los aportantes, y las AFJP
deben situarse como un complemento paralelo, estrictamente
voluntario y optativo, para quienes puedan y quieran capitalizar
sus ingresos excedentes. Pero jubilación hay una sola y
debe ser la de reparto.
- Crear conciencia sobre
una real cultura de la vejez. Y no solamente sobre los funcionarios
y legisladores nacionales. También sobre la sociedad toda,
sobre los educadores, sobre las familias, etc. La extensión
en la expectativa de vida, así lo exige.
La Asociación 50 a 60 (www.asociacion50a60.org.ar)
entiende que muchos cientos de miles de argentinos, por
lo antedicho, se encuentran en una situación desesperante.
Las empresas tienen a sus
Cámaras Empresarias que defienden sus derechos y conveniencias.
Los empleados tienen a sus Sindicatos que defienden sus
derechos y conveniencias. Pero los mayores de 45 años,
una vez desocupados, los próximos a jubilarse y los jubilados
no tiene una organización de carácter corporativo que los
defiendan y que velen por sus necesidades básicas.
La Asociación 50 a 60 recepciona
desde 2004 los dramas de la gente y peticiona ante las autoridades.
Sabemos que no somos la única Organización de la Sociedad
Civil que lo hace. Pero somos una más. Y estamos trabajando
para obtener importantes logros, y que cada vez más adultos
mayores sean beneficiados en distintas áreas.
Soñamos con todo ello.
Soñamos que los funcionarios electos del Poder Ejecutivo
y los nuevos Legisladores lean estas líneas y se ocupen
de todos nosotros. Soñamos que nuestros sueños
se hagan realidad.
La ayuda y el apoyo de miles
de socios y seguidores en todo el país, nos alientan a ser
un referente importante en la defensa de los derechos de
los adultos mayores. Acompáñenos.
Julián Bautista
Comisión Directiva
Asociación 50 a 60
www.asociacion50a60.org.ar
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